Y se hizo la luz (una “pedia” sin wiki)

24 03 2008

De vuelta a clase, retomamos la Historia de la filosofía donde la dejamos, en el siglo XVIII. El famoso siglo de las luces vio nacer la célebre Enciclopedia, con más de una veintena de volúmenes, así como más de una veintena de años les llevó a Diderot, a D’Alembert, al editor Le Breton y a sus colaboradores erigir semejante obra. Los problemas de financiación, así como dar con las artimañas para esquivar la censura, no ayudaron especialmente a su buena marcha. Sin embargo fue todo un éxito, tenía multitud de suscriptores que recibían cada nuevo volumen con la pasión de unos ojos ávidos por saber. Allí estaba todo…, todo el saber conocido hasta la época. Ya no era privilegio de unos pocos, estaba al alcance de toda aquella persona que tuviera la fortuna de saber leer… y de toparse con un ejemplar.

Este video introductorio ayuda a centrar la época (aunque las voces femeninas dejan mucho que desear). A quien le guste la novela de corte histórico, le recomiendo una que trata sobre la Enciclopedia, se llama “La Filósofa” de Peter Prange. Es medianamente entretenida y contribuye a comprender lo difícil que debió ser poner por escrito tal cantidad de conocimientos por primera vez.

Os animo a seguir el consejo de Kant. Encendamos la luz, ilustrémonos, atrevámonos a saber, o al menos, a intentarlo.



Algo pasa con Mary

4 03 2008

Como lo prometido es deuda, y ya hace tiempo que se me solicitó que hablase de alguna filósofa, esta semana el blog contará con la presencia de una filósofa ilustrada: Mary Wollstonecraft. (1739-1797). Wollstonecraft fue una pensadora que se hizo a sí misma trabajando como institutriz, dama de compañía, periodista e incluso directora de un colegio. Su obra Vindicación de los derechos de la mujer es una de las primeras aportaciones del feminismo filosófico a la causa por los derechos de las mujeres. En ella critica las posiciones extremadamente patriarcales de la pedagogía rousseauniana, abogando por una educación equitativa para las mujeres, que las intruya más allá de los conocimientos básicos para el cuidado y la crianza de sus hijos.

La desgracia de Mary aconteció al dar a luz a su hija Mary Shelley (la autora del famoso relato Frankestein), concebida con su marido, el filósofo anarquista William Godwin. Mary no se repuso del parto, falleciendo a la edad de 37 años. Durante el tiempo que duró su vida, la filósofa dedicó largas horas a perfilar su pensamiento, al tiempo que se vio envuelta en varios conflictos sentimentales, ya que parece ser que era muy pasional, pese a que trataba por todos los medios de usar la razón en sus escritos. Como diría Hume, las emociones se imponen a la razón, y conmueven al individuo más de lo que él (o ella) quisiera.

Leer a Mary Wollstonecraft siempre es un placer, pues sus argumentos son sólidos, valientes y respetuosos. Para que luego digan que “antes” nadie pensaba como “ahora”. A saber a qué se refieren quienes así hablan. Lo que mis alumnos y alumnas de Historia de la Filosofía deben haber averiguado ya, a estas alturas del curso, es que la historia del pensamiento no es un bloque compacto. Suele haber diferentes tendencias, corrientes y signos que se dan simultáneamente. Este es un buen ejemplo de ello. Por eso harán un trabajo comparando textos de Condorcet, Rousseau, Kant y Wollstonecraft acerca de la cuestión de los sexos. Todos ellos pensadores ilustrados, pero con diversidad de opiniones.

Las webs de consulta recomendadas para completar el trabajo sobre la Polémica de los sexos son las siguientes (pueden utilizarse otras si se indica cuáles son):

http://www.fyl.uva.es/~wceg/articulos/democracia%20e%20igualdad%20Pontevedraywebceg.doc

http://www.stes.es/mujer/92001.pdf

http://www.fmujeresprogresistas.org/visibili7.htm

Los grupos de primero de Filosofía hará un trabajo biográfico sobre una de estas autoras: Hipatia de Alejandría, Santa Teresa de Jesús, Marquesa de Châtelet, Mary Wollstonecraft, Rosa Luxemburgo, Edith Stein, Simone de Beauvoir, Hannah Arendt, María Zambrano y Celia Amorós.

Os deseo a todos y todas un buen 8 de Marzo. Para finalizar, unos enlaces a artículos de este blog relacionados:

Ellas también filosofaron

Luces y sombras

100 años después de Simone

Cortina y Valcárcel: filósofas y profesoras

Mujeres en la Grecia Antigua

Hannah y sus hermanas

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REFERENCIADO EN:

Artículo recomendado por el Rincón de Filosofía de Extremadura

La Consejería de Educación del Principado de Asturias recomienda al profesorado que realice actividades relacionadas con el día 8 de Marzo, cumpliendo así con el objetivo de educar en valores, en coeducación y para la convivencia. Ver web aquí.

 



Causa y efecto

25 02 2008

Si bien Hume reconoce que uno de los criterios con los que el ser humano conecta las ideas que tiene en su mente es el de causalidad, realiza un análisis detallado del concepto de causa (uno de los principales de la metafísica clásica) haciendo una crítica acerca de cómo pensamos habitualmente los humanos en términos de causa-efecto.

Para estudiar la idea de causa toma un ejemplo típico, la transmisión de movimiento de un objeto a otro, concretada en las bolas de un billar. Vemos una que se mueve y otra que está quieta, chocan, y después… la que estaba quieta comienza a moverse. Causa y efecto, está claro. Entre ellas se dan tres circunstancias o criterios: contigüidad espacio-temporal, prioridad en el tiempo y conjunción constante. Hasta ahí todo correcto.

Ahora bien, si pensamos que la bola quieta se va a mover no es porque percibamos una impresión de “conexión necesaria” entre ambas bolas, sino porque ya lo hemos visto antes. De no haber sido así, no podríamos saberlo.

Hume va exponiendo en su Tratado de la naturaleza humana cómo muchas veces creemos que algunas causas falsas son verdaderas sólo por la fuerza de la costumbre. Así, hay muchos fallos en nuestra forma de extraer conclusiones acerca de la causalidad. Por eso hay que tener claro que no hay causas ciertas y evidentes, es mejor ser precavidos, pues una causa es sólo probable, una mera creencia (belief) mientras no haya pruebas empíricas que comprueben que en efecto lo es.

Como observamos, los ingleses pudieron extraer muy buenas aplicaciones de las recomendaciones de Hume a la hora de resolver complicados casos detectivescos. Que se lo digan a Sherlock…., incluso en su versión perruna.

Resumen del Tratado.



Im-presionante

19 02 2008

Comenzamos la unidad del empirismo dedicada a David Hume con su famosa distinción entre impresión e idea. Ya hemos visto que los contenidos de la mente son percepciones que pueden ser fuertes (producidas por los sentidos y las pasiones) o débiles, pues son meras copias de las anteriores. Una percepción fuerte es una impresión y una percepción débil es una idea.

Algunos recordaréis el chiste de “im-presionante”, que tuvo lugar cuando el torero español, icono de la prensa rosa, D. Jesulín de Ubrique, aseguró hace años en una entrevista frente a los medios de comunicación, que una de sus experiencias toreras había sido “en dos palabras: im-presionante”. No son dos palabras, solo es una, pero si captamos su origen latino veremos que una impresión es algo que va a dejar una huella en la mente, esa huella será la idea.

A ciertas personas les encantan las impresiones no fuertes, sino fortísimas. ¿Alguien ha probado a practicar algún deporte de riesgo? Se aceptan relatos sobre sus impresiones.

Más como introducción a Hume:

Carpe Diem

Vida de Hume



Mente y cuerpo

14 02 2008

La insistencia de Descartes en sostener que somos principalmente “una cosa que piensa” motivó un gran avance en lo que fueron los inicios de la psicología (la cual se desgajó de la filosofía en el siglo XIX). Ese avance fue el descubrimiento de la conciencia. Somos seres conscientes, los únicos animales que podemos plantearnos cuestiones filosóficas como el sentido de nuestra existencia.

Sin embargo, el dualismo cartesiano que tanta pregnancia ha tenido a lo largo de las variadas teorías psicológicas, está siendo hoy rebatido. Una de las críticas más famosas ha sido la del neurofisiólogo Antonio Damasio, Premio Príncipe de Asturias y autor de El error de Descartes. Damasio asegura que la relación entre la mente y el cuerpo es mucho más profunda que las afirmaciones cartesianas acerca de la glándula pineal. De hecho, si el cerebro sufre daños, ¿qué queda de la mente y la personalidad de quien lo posee?

 Así, hay teóricos que insisten en que no hay nada a lo que podamos llamar “mente”. Lo único que ocurre en el cerebro son movimientos o impulsos en su interior. Algo similar sucede cuando se oye decir que el amor no existe, que es sólo un proceso hormonal y físico.

Todo es cuerpo. ¿Será verdad que no tenemos mente? ¿Dónde se alojaría entonces la identidad? ¿Podemos abrir un cerebro y saber cómo pensaba, sentía, imaginaba y soñaba esa persona? ¿Podemos conocer a alguien mirando en su cerebro? Sin duda deberíamos leer a Damasio a ver qué respuestas ofrece a estos interrogantes…

Para saber más:

Descartes y el dualismo

Mente y cerebro

Cuerpo y mente

Filosofía de la mente

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Las apariencias engañan

4 02 2008

Como ya sabéis, con su duda metódica, René Descartes nos invita a imaginar cómo deberíamos proceder para librarnos del engaño del poderoso genio maligno llegando a conocimientos verdaderos, “claros y distintos”. En su famoso ejemplo de la cera, que veremos en clase con detalle, Descartes señala que para conocer el mundo externo no son fiables ni los sentidos ni la imaginación, sólo lo es la razón, el entendimiento.

Si tomamos un trozo de cera recién salido de la colmena podemos percibir su olor, su color y su forma, pero estas características pueden variar al acercar ese trozo de cera al fuego. Por eso los sentidos son descartados como fuente fiable de conocimiento. En segundo lugar, la imaginación podría hacernos ver que se trata de un objeto flexible y mudable, pero no podríamos imaginar las infinitas formas que la cera puede adoptar, así que también es descartada. Por último, el entendimiento, gracias al razonamiento, es el único que nos proporciona concimiento objetivo, pues nos dice que estamos ante un cuerpo, es decir, ante algo extenso, que posee cualidades primarias como la anchura, la altura o la profundidad, que son medibles matemáticamente. Así, las cosas sólo se conocen cuando se comprenden con la razón.

En el concurso televisivo Identity, los concursantes deben adivinar a quién corresponde cada identidad asignada a unos “extraños” que aparecen numerados posando de acuerdo con dicha particularidad. El único sentido que el concursante puede utilizar para averiguarla es la vista, pero la vista no siempre nos aporta los datos suficientes como para acertar. En cuanto a la imaginación…, en fin, a veces el o la concursante no se imagina a esa persona con la identidad que realmente le corresponde, así que falla. Sólo nos queda la razón, los concursantes procuran hacer deducciones a partir de los datos que el presentador les va aportando, pero no siempre realizan los razonamientos adecuados.

Si fuéseis concursantes en Identity, ¿qué estrategia utilizaríais para ganar?

Lecturas para preparar el examen:

Discurso del método (Leer primera, segunda y tercera parte).

Meditaciones metafísicas (leer sobre todo la Meditación segunda).

P. D.: Descartes y Matrix aquí.



¿Qué es real?

1 02 2008

Uno de los problemas que inquietaba al filósofo moderno René Descartes era el problema de lo real. ¿Cómo saber que no nos equivocamos cuando creemos conocer algo? ¿Cómo estar seguros de que los “sentidos” no nos están engañando? ¿Cómo distinguir los sueños de la realidad? ¿Y si un ser malvado y poderoso nos estuviera engañando constantemente? ¿Habría alguna verdad que pudiéramos hallar tan sólo razonando? Sin duda, Descartes no fue ni será la única persona que se ha hecho esta pregunta.

Sin ir más lejos, el doctor Gregory House se plantea los mismos interrogantes en el capítulo Sin razón. A veces se puede tener un sueño tan real que parezca verdadero, o una alucinación muy fuerte. Su interlocutor le recomienda que no actúe, que sólo piense. Es mejor suspender el juicio, hacer una duda metódica, partir de cero. Y así tratar de llegar a alguna idea “clara y distinta” tan sólo pensando. Porque si piensa al menos puede saber que es un ser pensante, y que por eso mismo es algo que tiene existencia. Existe como ser pensante, eso ni los escépticos podrían rebatirlo.

Ese mismo recorrido mental es el que hace Johhny, el protagonista de la novela antibelicista Johnny cogió su fusil (Johnny got his gun) de Dalton Trumbo, de la que hay una fantástica película clásica y que será representada en Marzo en el teatro Jovellanos de Gijón. Johnny es un soldado herido de guerra que ha quedado convertido en un despojo humano, sin miembros, sin rostro, sin boca… Sólo le queda su mente, y con ella debe inferir qué es lo que le ha pasado, quién está en su habitación del hospital y cómo va a conseguir salir de tan amarga situación. ¿Se os ocurre alguna solución? ¿Cómo podría comunicarse con el mundo externo?

En relación con esto dejo la canción One que el grupo Metallica dedicó a Johnny: