La época medieval

7 01 2008

Con el año nuevo ya en marcha, retomaremos las clases de historia de la filosofía adentrándonos en la época medieval, la cual ha sido en ocasiones injustamente valorada. El esfuerzo de los filósofos medievales por combinar la filosofía con la religión debe ser tenido en cuenta, pues las problemáticas que trataron en torno a las relaciones razón y fe, la existencia de Dios y el problema de los universales, tuvieron continuación en filósofos posteriores. Tanto la filosofía cristiana como la árabe (Averroes) y judía (Maimónides) presentan argumentos de interés para todos aquellos que aún deseen reflexionar sobre las grandes preguntas.

Una vez que hayan quedado claras las características de la Patrística y las tesis principales del cristianismo, comenzaremos con San Agustín de Hipona, máximo exponente de la vinculación del cristianismo con el platonismo.

Antes de ello conviene ambientarse en la época medieval. Con ese fin se suele recomendar el libro de Umberto Eco El nombre la rosa (del que hay película). Otra novela de corte medieval, ampliamente vendida, es Los pilares de la tierra de Ken Follet. Más cerca nos queda La catedral del mar, del catalán Ildefonso Falcones. Esta última es la más actual de las tres, resulta amena y trata sobre la vida de un siervo de la tierra llamado Arnau que, tras sucesivas desgracias y sacrificios, consigue ser acaudalado y respetado por toda la ciudadanía de la Barcelona medieval. Cualquiera de estas opciones puede ser buena para “medievalizarse”, así como otras de similares características. Se aceptan comentarios sobre ello.



100 años después de Simone

6 01 2008

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Esta semana se celebra en Francia el centenario del nacimiento de la filósofa Simone de Beauvoir, una de las pensadoras más brillantes que ha conocido la historia de la filosofía occidental. Su figura es admirada por algunos colectivos y denostada por otros, siempre de acuerdo con la ideología de la que proceden quienes opinan en cada caso.

Simone de Beauvoir (pronunciado Bobuág) nació en 1908 y murió en 1986. Fue novelista, ensayista y filósofa existencialista. Aunque pertenecía a una familia de apellido noble, la mala fortuna le hizo pasar ciertas privaciones, las cuales tenían pocos visos de mejorar con dos guerras mundiales de por medio. Sin embargo, Simone destacó por sus capacidades intelectuales, las cuales la llevaron a diplomarse en literatura, latín, matemáticas y filosofía. Fue profesora de filosofía en diversos centros franceses, aunque abandonó la docencia dedicándose plenamente a la creación de su obra literaria y filosófica.

Entre sus libros destacan sus tratados morales ¿Para qué la acción? y Para una moral de la ambigüedad. Fue una de las fundadoras del feminismo filosófico, siendo su gran aportación la obra El Segundo Sexo. También destacó otro ensayo filosófico titulado La vejez. En novela sobresalen sus obras Los mandarines (por la que ganó el prestigioso premio Goncourt) y Todos los hombres son mortales.

Esta filósofa es conocida popularmente por la relación de colaboración que mantuvo durante toda su vida con Jean Paul Sartre, principal figura del existencialismo francés. Sartre y ella se conocieron preparando las oposiciones para ser profesores, obteniendo ambos los primeros puestos. El existencialismo sartreano postula que la filosofía debe reflexionar sobre la vida humana, en la que cada persona se tiene que hacer a sí misma a partir de las elecciones que va tomando. Se trata de aprender a utilizar la libertad que poseemos para afrontar los problemas, aprendiendo a responder ante las consecuencias de nuestros actos.

El carisma que desprendía la mente del joven filósofo tuvo su efecto en Simone, que inició una relación amorosa con Sartre acomodándose a las exigencias de Jean Paul, quien sólo estaba disponible para una relación abierta, dado que su lucha ideológica contra la sociedad pacata y burguesa de la época, pasaba por reclamar el desenfreno, la promiscuidad y la irreverencia más absoluta. Con el tiempo dejaron de ser amantes pero nunca cesaron de colaborar en la creación de sus respectivas obras. Quizás dependían más el uno del otro de lo que estaban dispuestos a reconocer.

Con todo, a Beauvoir sólo se le extrae el jugo leyendo sus propios textos, no buceando en sus avatares sentimentales, los cuales pueden resultar morbosos pero poco fructíferos a nivel filosófico. Sorprende la claridad de su pensamiento, el arte en la exposición de ideas, la poesía que destilan algunas de sus frases. Beauvoir fue una visionaria, le pese a quien le pese. Rompió moldes, aunque a veces le costase trabajo llevar a la práctica sus propios postulados. Fue atrevida, osada, aparentó ser dura, aunque en privado se ablandase. En definitiva, era humana, con sus contradicciones y con sus errores, que los tuvo.

Algún día repasaremos aspectos de interés acerca de su obra. De momento aquí queda este homenaje por su centenario. En las imágenes podéis ver la tumba en la que descasan los restos de Sartre y Beauvoir en el cementerio de Montparnasse, París.

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Para saber más:

Actualidad de Simone de Beauvoir

Claroscuros de Simone de Beauvoir

Francia celebra el centenario de Simone de Beauvoir

Sartre y Beauvoir, un amor existencial

Coloquio organizado por Julia Kristeva



Fiestas compartidas

22 12 2007

No sé si habrán sido los Reyes Magos o Papá Noel, el caso es que este blog educativo está más de fiesta que nunca, ya que en los últimos días ha recibido varios regalos en forma de referencias. Una de ellas es la que hace el Ministerio de Educación español en un artículo sobre Edublogs titulado Los blogs en áreas curriculares. En él D. José Luis Cabello hace un repaso exhaustivo a la blogosfera educativa señalando algunos trabajos muy conocidos y valorados por el profesorado que trabaja con las TIC.

Otra referencia es la realizada en el Aula de El Mundo, que propone este sitio como edublog semanal con una presentación titulada Responde a los enigmas del ser humano. En ella se comenta el estilo y la temática empleados habitualmente en La lechuza de Minerva.

Asimismo, otros emplazamientos educativos como el CEIP Emilia Pardo Bazán propusieron a comienzos del curso este proyecto como blog de aula de filosofía, junto con otros trabajos del resto de comunidades educativas españolas.

En la misma línea, el profesor de Filosofía D. Pascual González nos enlaza como recurso para las clases de Filosofía, al lado de otros blogs de este área altamente recomendables.

Con todas estas referencias aprovecharemos las fiestas para festejar aún más, y para cargar las pilas con el objetivo de mejorar cada día tanto los artículos del blog como los posteriores comentarios, que en este curso están alcanzando un muy buen nivel de participación. Os felicito a todos y a todas. (Las fiestas y el trabajo bien hecho).

Nos vemos en el año nuevo.

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La imagen pertenece a Artesanía Rinconada.



Tómatelo con estoicismo

15 12 2007

Hay bastante acuerdo en torno a la opinión de que la escuela helenística más famosa y sugerente en sus textos es el estoicismo. Denominada así porque sus seguidores originales se reunían a filosofar debajo de un pórtico (stoa), la escuela estoica ha tenido gran trascendencia, así como figuras tan notables como Séneca y Marco Aurelio, ambos del período imperial.

Séneca fue un cordobés emigrado a Roma, tutor de Nerón y sufridor de los reveses de la fortuna al más puro estilo estoico. Se quitó la vida por orden de quien había sido su aprendiz. Una forma de encarar el final tan elegante no nos debe extrañar si atendemos a sus propias palabras: Un alma es pura, en efecto, libre de todo mal cuando no sólo evita los desgarrones y los pinchazos, sino cuando está dispuesta a permanecer firme en el lugar que eligió como suyo y a defenderlo contra los furores de una fortuna hostil.

Pese a que no faltó quien le acusara por predicar la moderación mientras se enriquecía, Séneca se defendió argumentando que un filósofo podía enriquecerse siempre que lo hiciera legalmente, sin robar ni matar. Eso le permitiría después donar parte de su dinero a quienes supieran administrarlo. La moderación era una meta como virtud, pero no un modo de vida como en el caso de Diógenes: Incluso los mismos gastos por los estudios, tan nobles como son, serán razonables mientras sean moderados. ¿De qué sirven innumerables libros y bibliotecas, cuyo dueño apenas leyó en toda su vida los índices? Su cantidad abruma al estudiante, no le instruye; más te valdrá dedicarte a pocos autores que andar vagando de uno a otro. Cuarenta mil libros ardieron en la biblioteca de Alejandría, hermosísimo monumento de la opulencia real: alguno habrá que lo alabe, como lo hizo Tito Livio, que la llamó obra egregia de la elegancia y cuidado de los reyes.

Cambiando de autor, en el video podéis contemplar una representación del pensador estoico Marco Aurelio, el emperador filósofo. Su obra más reconocida es las Meditaciones. Aquí le vemos entregándole su confianza a un general hispano llamado Máximo X Meridio. Una licencia de la película Gladiator que sin embargo tiene sus visos de realidad en cuanto a la figura desordenada de Cómodo, el hijo del emperador. Desequilibrado, enamorado de su propia hermana y cruel hasta el parricido. Una película digna de ver, la recomiendo.

¿Alguien la ha visto? se aceptan reseñas.

Imágenes y música de la película aquí.

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La época helenística

11 12 2007

Esta semana vamos a comenzar la unidad sobre el Helenismo. En ella conoceremos quién fue Alejandro Magno, cuáles fueron sus hazañas y qué situación geopolítica se derivó de ellas. Las principales escuelas filosóficas de esta época son: cínicos, estoicos, epicúreos y escépticos.

De cada una de ellas veremos sus teorías más sobresalientes, así como textos representativos de los pensadores más célebres. De entre los cínicos, “la secta del perro”, sobresale la figura de Diógenes, famoso por protagonizar multitud de anécdotas con su desvergozada puesta en escena.

En un periódico asturiano Diógenes tiene su propia tira cómica. ¿Sabéis en cual? ¿Quién lo dibuja? ¿Por qué aparece a su lado un tonel?

Pobre Diógenes, hasta le han puesto su nombre a un comportamiento extraño. ¿Quién sabe qué es el “síndrome de Diógenes”? ¿Por qué lo habrán llamado así?

 



Animales y humanos

7 12 2007

 

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El último texto de Aristóteles que hemos trabajado pertenecía a su obra Política. En él, Aristóteles compara a los humanos con otros animales gregarios, como por ejemplo las abejas. La distinción entre otros animales sociales y el ser humano, deriva de que aunque los animales poseen voz (phoné), sólo pueden expresar con ella placer y dolor. Por el contrario, los humanos son capaces de expresar la diferencia entre lo conveniente y lo daniño, así como la que hay entre lo justo y lo injusto porque tienen el lógos, la palabra. En consecuencia fundan la casa familiar, las aldeas y las ciudades-estado. Éstas son el núcleo más importante, dado que en ellas se puede alcanzar la eudaimonía.

Podemos, en principio, admitir la distinción aristotélica, ya que en apariencia las abejas no suelen tener un lenguaje verbal articulado o un aparato fonador (aunque sí poseen comunicación no verbal) a excepción de la conocida abeja Maya, que era más lista que el hambre. Ahora bien, actualmente hay investigaciones científicas que otorgan cada vez más grados de inteligencia a los animales, especialmente a los simios. Siendo esto así, ¿qué diferencia a los humanos de los animales? ¿Seguimos siendo la especie elegida? ¿En qué sentido? ¿Hasta qué punto?

Si los animales son como nosotros, ¿no deberían tener derechos? ¿Es moralmente admisible comerse un jamón serrano? ¿Y una gamba navideña? Para ir reflexionando sobre estas cuestiones, dejo enlazado un texto del filósofo español Fernando Savater. Animáos a comentarlo.



La cigarra y la hormiga

27 11 2007

Uno de los textos que vamos a trabajar de Aristóteles es un extracto de la Ética a Nicómaco que trata de la prudencia. Para “El Estagirita”, quien posee la virtud de la prudencia delibera, prevé lo que va a ocurrir y después lleva a la práctica lo que ha decidido. Es decir, sabe hacer planes, sabe actuar pensando a largo plazo, y aprende a hacer eso con los años, con el hábito, distinguiendo entre lo que es bueno y lo que es malo para él.

El problema de la elección, de aprender a tomar las decisiones correctas ha sido un clásico en la historia de la filosofía, así que sobre él han corrido ríos de tinta. En ocasiones es tremendamente difícil prever lo que va a ocurrir, por lo que la decisión implica un riesgo que no podemos evitar. Lo que sí es cierto es que en las decisiones de dificultad media cada vez se va acertando mejor, porque la experiencia es un grado, y eso permite afrontar los problemas con más calma y juicio.

Aristóteles sostiene que la prudencia puede ser individual, familiar o económica y política. Aquí nos centraremos en la individual, en la capacidad que tiene un individuo para orientar su propia vida. En ese sentido, Daniel Goleman propuso su famosa teoría de la inteligencia emocional, y autores como el filósofo José Antonio Marina plantean la necesidad de formar a los estudiantes no sólo en conocimientos teóricos, sino también en la práctica, dotándoles de herramientas que les permitan aprender a deliberar mejor para actuar con más acierto posteriormente. Porque de poco sirven los conocimientos si después no sabemos qué hacer con ellos o no distinguimos qué nos va a beneficiar en el futuro de lo que nos va a perjudicar.

Ejemplos sobre este tema hay miles, uno clásico es el cuento de la cigarra y la hormiga, otro puede ser esta canción que se centra precisamente en el momento de la deliberación, donde la protagonista baraja sentimientos encontrados hasta que finalmente toma una decisión. Ahora bien ¿era esa la decisión adecuada?