Personas

20 09 2008

Tras un cuestionario inicial y algunas instrucciones sobre la asignatura E. ético-cívica, hemos comenzado con la primera unidad didáctica “Persona y libertad”, perteneciente al bloque II del curriculum oficial. Esta unidad trata tres temas principales: el concepto de persona, el problema de la libertad y el sentido de la vida.

Las tres temáticas son clásicas dentro de la tradición filosófica y darán mucho juego a la hora de aprender a filosofar en grupo, como pudimos comprobar con el diálogo filosófico que hicimos en la primera sesión acerca del concepto “persona”. La definición que habéis comenzado a esbozar de manera conjunta reúne algunas notas como “ser humano vivo”, “con sentimientos” y “que se relaciona con los demás”. Sin embargo, aún nos queda por averiguar cuándo se comienza a ser persona y cuándo se deja de ser persona (si es que se deja en algún momento)… Tampoco nos quedó claro si la personalidad de uno mismo es siempre la misma o puede cambiar.

Mientras tratamos de dilucidar todas estas cuestiones, os propongo que escuchéis esta canción de El canto del loco titulada “Personas”. Los componentes de este grupo musical español sugieren unas cuantas definiciones en la letra de la canción. La actividad que os propongo para subir nota consiste en elegir una de esas definiciones y explicar por qué os parece adecuada. (Los comentarios no aparecerán publicados hasta que yo los apruebe. Se puede utilizar el nombre real o un “nick”).

¡¡Animáos a participar!!

Letra de la canción “Personas”

Curriculum de la asignatura (ver pág. 236).



Bienvenida al curso 2008-2009

18 09 2008

Un curso más, “La lechuza de Minerva” emprenderá su vuelo hacia nuevos horizontes, esta vez en el noroccidente asturiano. Con este artículo doy la bienvenida al alumnado del IES Elisa y Luis Villamil, de Vegadeo, a este blog que complementará la docencia de las asignaturas Filosofía II (Historia de la Filosofía) de 2º de Bachiller y Educación ético cívica (la “Ética” de toda la vida… ) de 4º de la ESO.

En él encontraréis abundante material interactivo, actividades complementarias para subir nota, videos filosóficos, presentaciones en Power Point, imágenes relacionadas con las materias, webs recomendadas y un largo etcétera que irá surgiendo con el correr de los días. Os animo a participar activamente en él, pues será una estupenda plataforma para organizar todas las actividades y proyectos que se nos ocurran durante el curso que comienza.

Como decía Kant, no se aprende filosofía, se aprende a filosofar. Lo intentaremos juntos, ¿verdad?

Esta película necesita Flash Player 7



La cortesía del filósofo

1 09 2007

Decía nuestro paisano Ortega y Gasset que La claridad es la cortesía del filósofo. En este punto, no sólo estaba acertado, sino que es recomendable no olvidar este consejo, especialmente para quienes nos dedicamos a la docencia. Cuántas veces habré oido lamentarse a los alumnos/as porque no entienden una asignatura o a un docente.

Es cierto que la filosofía académica tiene su vocabulario característico, en ocasiones complejo y oscuro, pero no es menos cierto que cualquier disciplina científica seria posee, del mismo modo, un argot propio. Por eso el reto está en enseñar nuevos conceptos (para no perder el rigor) pero facilitar las explicaciones, que no tienen por qué ser farragosas. En ese equilibrio hay que mantenerse.

Por lo que respecta al ámbito literario, autores como Savater, Marina y Onfray procuran divulgar la filosofía mundana, haciendo un esfuerzo por descender a la caverna para ayudar a los otros esclavos. Sin embargo, a veces reciben acusaciones de realizar una filosofía descafeinada. En este punto, no se debe olvidar que es necesario contar con obras introductorias además de las especializadas. Así lo cree Josep Muñoz Redón, autor del libro divulgativo Good bye Platón, en el que rechaza la etiqueta de “filosofía barata” y considera que el lenguaje de la filosofía pata negra (”cara”) es técnico y restringido porque está reservado a una elite intelectual que ha superado numerosas pruebas previas; entre las más humillantes destaca su paso por la universidad.

Ironías aparte, hay que señalar que esa tarea comunicativa, de transmisión de una materia que exige capacidad de abstracción, pensamiento crítico e interés por los asuntos humanos, ha sido el objetivo principal de este blog. En su corta vida sirvió como apoyo durante el curso académico y también como lugar de encuentro en el verano. Es verdad que no le veía sentido a publicar una vez terminadas las clases, pero dado que hubo solicitudes de continuación, traté de cubrir ese hueco hablando de lecturas, películas y anécdotas relacionadas con la filosofía. Espero que os haya sido de utilidad.

Al principio quise que el blog fuera un mero recurso más, aséptico, incluso distante. Pero el día a día hizo que se fuera impregnando de nuestras personalidades (las de la profesora y su alumnado) como una esponja que se desliza suavemente en un bañal. No era lo previsto, pero no tiene por qué ser malo. Además es bastante comprensible que en ocasiones se llegue a establecer un diálogo “inter pares” cuando se trabaja con alumnado que está terminando el Bachiller. De hecho, a día de hoy muchos de vosotros ya sois universitarios en ciernes.

Sin embargo, y como decía el Oráculo en “Matrix”, todo lo que tiene un principio tiene un final. Pronto tendrán lugar los exámenes de recuperación, y con ellos mi labor docente en el IES terminará, con lo que el blog tendrá que entrar, si no en un punto y final, sí al menos, en un punto y aparte.

De todos modos, seguiré en contacto a través del correo electrónico, así como leeré los edublogs de tantos compañeros y compañeras que he conocido este año. He aprendido muchísimo con todos vosotros, alumnos y profesores. Como siempre, continuaré revisando mi práctica docente, rehaciendo temas, creando recursos, por mucho que a veces las circunstancias sean ingratas. Esperemos que los vientos sean favorables y esta nave pueda recalar en nuevos puertos. Hasta entonces, amigos de la Lechuza.



Bailando con lobos

16 08 2007

Alguien me ha comentado hoy que había salido una nueva canción muy bonita. Al escucharla, noté que era la voz de The Corrs, efectivamente, se trata de la pequeña de los Corr, Andrea, que acaba de sacar disco en solitario. Al recordar la voz tan alegre que ella tiene, llena de matices, la otra persona me dijo que la canción se llamaba “Shame” (Vergüenza), lo que me lanzó directamente a buscar las “lyrics” en el Google, ya que no es un título muy acorde con la canción bailable que parecía ser.

En realidad, Andrea nos propone una reflexión ética sobre la guerra y la pérdida de vidas humanas, especialmente de gente muy joven, que se da constantemente en todos los conflictos del globo. ¿Era esto una canción protesta contra Blair y Bush o no? Ella lo niega, dice que es una crítica en general. De todos modos, me alegra que tenga la valentía de escribir una letra que vaya más allá de los típicos desamores estivales. A parte de eso, la canción suena muy bien, por lo que seguro que será todo un éxito.

Letra de la canción aquí.

Entrevista a la cantante aquí.



Hannah y sus hermanas

2 08 2007

 

Me tendréis que perdonar el chiste malo del título de este artículo. Con él no me refiero a la película de Woody Allen (quien está rodando estos días en tierras asturianas), sino a la filósofa Hannah Arendt, cuyo centenario se conmemoró recientemente.

Antes de irme unos días a veranear, continúo leyendo con avidez libros sobre filósofos, con el fin de estudiar más a fondo a algunos de ellos. Los últimos han sido Martin Heidegger y Hannah Arendt, pensadores del siglo XX entre los que existió una breve relación profesor-alumna que los convierte en una de las parejas filosóficas más conocidas. Desgraciadamente, la escasez de tiempo motivó que no pudiera hablar de ellos en clase, pero procuraré encontrarles un hueco en el futuro. De momento, aquí están.

Heidegger no es un autor para principiantes, habrá quien piense que ni siquiera para iniciados. El problema se debe, no a la temática tratada, sino a su empeño por crear un nuevo lenguaje filosófico en alemán, dando a luz palabras unidas por guiones y expresiones a veces oscuras. Su obra (Ser y tiempo), precedente del existencialismo, analiza qué es el ser, centrándose especialmente en el ser humano, al que denomina Da-Sein (ser-ahí). Este Da-Sein nunca está sólo, sino que está en un mundo de entes (ser-en-el-mundo), los cuales pueden ser útiles (seres “a la mano”) u otros Da-Sein. Lo más interesante del Da-Sein es que está arrojado en este mundo, de repente se encuentra en él, y siente angustia porque todo le parece absurdo. Ahora bien, su vida se compone de diferentes posibilidades, y deberá elegir entre ellas para hacer su propio proyecto. Si lo hace en plan “cabeza loca”, dejándose llevar por la corriente, llevará una vida inauténtica. Pero si lo hace de modo responsable y autónomo, llevará una vida auténtica. ¿Cuál es entonces el mensaje que podríamos recoger? Ser auténticos, eligiendo de forma responsable.

Cambiando de tercio, Hannah Arendt fue su discípula, pero ella se dedicó a la filosofía política. Sin duda, el hecho de ser judía en la Alemania nazi (partido con el que Heidegger tuvo sus acercamientos) y de correr peligro de muerte en un campo de detención, fueron acontecimientos que definieron su camino filosófico. Arendt estudió el origen de todo aquel horror, de toda aquella masacre. Su obra principal es Los orígenes del totalitarismo, y en ella examina este nuevo fenómeno en el que incluyó tanto los campos de concentración nazis como los Gulags rusos. Esta imposibilidad de clasificarla en una postura política definida, trajo de cabeza a quienes la conocieron, pues no se la podía encasillar ni en la derecha ni en la izquierda. Arendt defendió la vida activa de la política, la participación ciudadana, pues como dijo Aristóteles, el hombre es un animal político que vive en sociedad. Su obra nos permite identificar el peligro que sobreviene cuando las gentes se convierten en masas despersonalizadas que siguen a un líder sin reflexionar sobre lo que eso puede suponer, anulando a otros seres humanos jurídicamente, moralmente y vitalmente.

Si bien Heidegger aparece en el temario de Filosofía II (aunque me temo que casi ningún profesor tiene tiempo de impartirlo), Hannah Arendt no consta como pensadora de relieve. Pero su pensamiento está directamente relacionado con los contenidos ciudadanos que se deben ver en las otras asignaturas del Departamento. Por eso opino que se le debería hacer un hueco, a Hannah y a sus hermanas (las demás filósofas). Ahora que tenemos edublogs, ya no hay excusa que valga. Arendt fue en su vida una paria, una expatriada, incluso el calificativo de “filósofa” le hacía sentirse incómoda. Siempre caminó en los márgenes. Será decisión de cada docente el incorporarla o no en los contenidos o actividades a tratar.

Con este artículo tan largo espero compensar los que no escribiré los próximos días. A disfrutar de las vacaciones.

Trailer de El Pianista de Roman Polanski (2002).

Más sobre totalitarismo aquí.



Haz lo que debas

16 07 2007

En previsión de que el tiempo no iba a mejorar, y comprobando que la sucesión de días idénticos empezaba a resultar demasiado aburrida, decidí apuntarme a un curso sobre el problema del Racismo, la xenofobia y la inmigración. Son temas que aparecen con frecuencia en los materiales para la asignatura de Ética, y también en la futura EpC, por lo que no está de más ponerse al día sobre estos asuntos.

En primer lugar asistí a una conferencia sobre el “Mito de la raza”, que consiste en creer que hay diferentes razas inmutables organizadas de forma jerárquica. Por lo que parece, aunque en el XIX personajes tan ilustres como Hume o Kant (entre otros muchos) estaban a favor de considerar a los negros como una raza inferior, hoy en día esto ya no se sostiene desde el punto de vista genético. En principio, porque todo el género humano procede de África (siendo las variaciones externas simples adaptaciones al medio), y en segundo término porque no hay genes que puedan establecer diferencias significativas entre poblaciones de distinto color de piel, ya que todas ellas comparten el 80% de la variación genética humana.

A continuación visionamos la película Do the right thing (Haz lo que debas) de Spike Lee. El ritmo del film puede resultar un tanto monótono porque algunas escenas son reiterativas, como si los acontecimientos formaran una especie de espiral que rueda con más fuerza a medida que avanza la acción. Narra la historia de Mookie, un joven poco dado a trabajar que está empleado de repartidor en una pizzería italiana de Brooklyn. En su barrio conviven grupos de diferente etnia y nacionalidad: italianos, coreanos, latino americanos y negros americanos. Todos ellos deben encontrar el modo de sobrellevar las fricciones motivadas por los estereotipos, los prejuicios o simplemente el temor a lo desconocido.

Sin embargo, el capricho en apariencia pueril de un personaje, que se empeña en que en la pizzería de Sal haya fotografías de famosos negros, desencadenará trágicos acontecimientos que destrozarán completamente el restaurante. Mookie, a quien su jefe había tratado con amplia condescendencia, termina lanzando un contenedor de basura al escaparate de la pizzería, provocando así una rebelión encarnizada contra “los blancos”. ¿Es ese hecho una defensa legítima o se dejó llevar por la furia? ¿Tiene la culpa el pizzero de semejante trifulca? ¿Cómo se podía haber evitado la pelea? Cuando la violencia se masca en el ambiente, la menor excusa la puede encender.

Parece que el curso será interesante.

P.D.: En la escena se ve al personaje de Mookie en debate dialéctico con el hijo mayor del pizzero, que es abiertamente racista. A continuación viene una serie de estereotipos a toda velocidad. Perdón por los exabruptos, pero la escena es algo cruda y no tengo a mano el “píiiiiiii” de la censura.



El extranjero

10 07 2007

 

Dado que es verano, y no hay demasiados eventos académicos de los que hablar, me detendré a comentar un libro. Lo he estado leyendo estos días, aunque es cierto que no con demasiado interés, quizás porque otras lecturas más complejas me agotaban la mente, o puede que simplemente fuera por distracción. El caso es que comencé a leer la novelita El extranjero de Camus, que llevaba ya mucho tiempo sobre la mesilla de noche, amontonada con otras lecturas en espera de que me fijase en ella.

Hace años que quería leerla, pues siempre me ha gustado la corriente existencialista. No obstante, la comencé a mirar sin reparar en la introducción ni en notas aclaratorias, por lo que me parecía bastante estúpida. No me gustaba el protagonista (Mersault), por egoísta, por tonto, por insensible, por aburrido. Porque su vida era aplastantemente anodina, incluidos el entierro de su madre, sus flirteos con una novieta y su amiguete maltratador. Ay que ver, pensaba, qué tipo más plano, eso no es ataraxia, es que le falta sangre en las venas. En esas estaba, continuamente haciendo digresiones mentales, cuando “pum”, el prota se había cargado a un árabe y yo no sabía por qué.

Eso no fue lo peor, porque volviendo atrás la vista, comprobé que él tampoco lo sabía. Dado que se había convertido en un asesino, acabó en la cárcel, y ahí fue cuando verdaderamente la novela comenzó a gustarme. Al fin y al cabo, Mersault podía ser insensible, inmoral, un pasota del quince, pero no era tonto, pues un monólogo interior en el que describe con cuidado a cada persona que ve, no lo puede ejercitar cualquiera. Pese a todo, era inteligente. Me gustaron mucho sus reflexiones sobre el vivir preso, pues todos nos sentimos presos a veces, aunque no lo seamos físicamente. Un ejemplo de sus palabras:

Al comienzo de mi detención, lo que me resultó más duro fue tener pensamientos de hombre libre. Me ganaba el deseo, por ejemplo, de estar en una playa y bajar hacia el mar. Imaginaba el rumor de las primeras olas bajo la planta de mis pies, la entrada del cuerpo en el agua y su liberación en ella; de pronto sentía hasta qué punto se estrechaban los muros de mi celda. Esa fase duró algunos meses. Después, sólo tuve pensamientos de preso. Esperaba el paseo cotidiano en el patio o la visita de mi abogado. Organizaba muy bien el resto de mi tiempo. Pensé entonces, con frecuencia, que si me hubieran hecho vivir en un tronco de árbol seco, sin más ocupación que mirar la flor del cielo sobre mi cabeza, me habría habituado poco a poco. Habría esperado los vuelos de pájaros o los encuentros de nubes como esperaba aquí las curiosas corbatas de mi abogado y como, en otro mundo, aguardaba hasta el sábado para estrechar el cuerpo de Marie. Pero, pensándolo bien, no estaba en un árbol seco. Otros eran más desgraciados que yo. Era además una idea de mamá, y ella la repetía con frecuencia, decía que terminaba uno por acostumbrarse a todo.

Sobre Camus, el existencialismo, el absurdo y la carencia de valores se puede hablar largo y tendido. También sobre la crítica implícita a la pena de muerte, o sobre lo aterrador que resulta saber que muchas veces pensamos de manera tan egoísta o indolente como Mersault. Eso por no hablar de diversos dilemas morales que se plantean en el libro, y estaría bien tratar en clase de Ética. Pero me sigo quedando con el sentimiento de quien no sabe cómo salir de una situación, de modo que al final opta por resignarse, conformarse con las migajas de lo que podría ser su vida. ¿Es también ese un síntoma de la sociedad actual?

Imagen de Mark Pennington en Flikr.